Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
474 El pesado fardo del caudillismo fue casi biológica y de carácter hereditario. Por su parte, Alain Rouquié 23 sostenía que el caudillismo no estaba vinculado a la creencia de la incapaci- dad congénita de autogobernarse del pueblo latinoamericano, sino que era el producto de la descomposición del Estado tras la caída de las autoridades coloniales en las naciones procedentes del antiguo imperio español: Son «señores de la guerra» que, en las revueltas de la independencia, se hacen de un feudo por las fuerzas de las armas. Pero la debili- dad de las lejanas autoridades centrales da origen ulteriormente a un fenómeno que las estructuras latifundistas y la concentración del poder social hacen prácticamente inevitable […]. 24 5RXTXLp IXH FXLGDGRVR DO FODVLÀFDU HO ODWLIXQGLR HQ $PpULFD /DWLQD GH principios del siglo XIX FRPR IHXGDO 3UHÀHUH GHQRPLQDUOR ©SDWULPRQLDOLV - ta», resultado, según sostenía, del vacío institucional y del desierto adminis- trativo engendrados después de los procesos independentistas. Planteaba también que el estallido «centrífugo» del caudillismo tenía en su seno el desmembramiento mismo del Estado, a menos que surgiera un caudillo XQLÀFDGRU TXH LPSXVLHUD VX SURSLD OH\ /RV HMHPSORV DÀUPDED VREUDEDQ D OR ODUJR GHO FRQWLQHQWH 5RVDV HQ $UJHQWLQD OODPDGR FRPR HO ©/XLV ;, GH ODV Pampas»; el de Venezuela con Cipriano Castro (1899-1908) y Juan Vicente Gómez (1908-1935). Estos caudillos «fueron si no los gendarmes necesarios del discurso cortesano, por lo menos los tiranos implacables para todos los FDXGLOORV ULYDOHV \ FRQWULEX\HURQ D SDFLÀFDU XQD YLGD SROtWLFD KDVWD HQWRQFHV eruptiva». 25 8QD SRVLFLyQ QRYHGRVD TXH GLÀHUH GH ODV DQWHULRUHV HV OD GH -RKQ Lynch. 26 En su obra planteaba que el caudillismo, como fenómeno político, no había surgido en la sociedad colonial. Fundamentaba su posición en el hecho de que el imperio español estaba gobernado por una burocracia anónima y se mantenía con un mínimo de sanción militar: «El caudillo fue fruto de las guerras de independencia, durante las cuales el Estado colonial se sumió en el desorden, las instituciones fueron destruidas y una serie de grupos sociales rivalizaron entre sí para llenar el vacío». 27 Este autor incluso asegura que el origen de los caudillos hay que buscarlo HQ OD IRUPDFLyQ GH ODV EDQGDV $ÀUPD TXH ORV SURSLHWDULRV FRQYHUWLGRV HQ FDFLTXHV ORFDOHV UHFOXWDEDQ VHJXLGRUHV SDUD OOHJDU ÀQDOPHQWH D JXHUULOOHURV Las bandas podían alistarse a cualquier causa política, pero su fundamento era el enriquecimiento a través del robo, pues «los factores subyacentes eran
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