Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 471 latinoamericanos. Pronunciada la separación de Haití el 27 de febrero de 1844, se inició el período de luchas caudillistas, que no tenían otro propósito que controlar el poder político. Hasta 1878 el dominio fue del sector conservador, que, en el caso dominicano, tenía una vocación anexionista marcada. El binomio Buenaventura Báez y Pedro Santana dominó el escenario po- lítico hasta 1861. Estos dos caudillos, representantes de dos regiones, el Sur y el Este, se enfrentaron encarnizadamente con el propósito de defender sus intereses y los de las fracciones de clases que representaban, los madereros el primero y los hateros el segundo. La alternabilidad del poder estaba a la orden del día. Si Santana era el que tenía la suerte de asumir la presidencia de la República, no desaprovechaba la oportunidad para enfrentar a su enemigo Buenaventura Báez y sus partidarios. Si, por el contrario, el que ostentaba la primera magistratura era Báez, utilizaba las mismas armas que su adversario. Este se preguntó: ¿Por qué Santana se titula general en jefe de los ejércitos de la República, después que el Senado Consultor le ha despojado de tal carácter? ¿Será que Santana cree allá en sus adentros ser dueño de un empleo que se hiciera dar en el apogeo del terrorismo? 15 Por supuesto que la acusación de Báez había sido en respuesta a una serie de atropellos recibidos de parte de Santana, como fue el caso del decreto promulgado por el presidente hatero en julio de 1853, en el que desterraba a Báez para siempre del país porque su presencia era altamente perjudicial. Lo cierto es, como ocurrió en toda América Latina, que Báez y Santana participaban en el escenario político en función de sus propios intereses. Querían hegemonizar sus fuerzas para disfrutar de los privilegios que otorga el poder. Pedro Santana salió del escenario político después que propicia- ra la Anexión del país a España en 1861. Con el triunfo de la Guerra de la Restauración, cuando se iniciaba la Segunda República, Buenaventura Báez tuvo que disputarse el poder con los nuevos caudillos que surgieron inclu- VR GH VXV SURSLDV ÀODV SROtWLFDV -RVp 0DUtD &DEUDO ,JQDFLR 0DUtD *RQ]iOH] Gregorio Luperón, Cesáreo Guillermo, entre otros. De todas maneras, Báez tuvo una larga y tormentosa carrera política que duró unos 34 años. Ninguno de estos líderes pudo consolidar un proyecto nacional. No fue simo hasta la dictadura de Ulises Heureaux, cuya consolidación se produjo en 1887, cuando se logró detener el proceso de fragmentación. La alianza de este líder con las potencias imperiales, los industriales azucareros y el sector expor- WDGRU SHUPLWLy OD SDFLÀFDFLyQ SRU OD IXHU]D GH XQ SDtV SREUH \ GHVDUWLFXODGR

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