Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 455 condujo a la salida de Isabel II y la proclamación, más adelante, de un régimen republicano, de duración efímera. Las informaciones sobre el costo de la Guerra Restauradora fueron aca- loradamente debatidas en el parlamento español durante el mes de marzo de 1865. En los documentos examinados por los senadores y diputados, los gastos fueron estimados en 33 millones de pesos. Sumando el número de soldados muertos, que ascendió a miles, era evidente que esa guerra no se podía sostener. Las posesiones españolas en el Caribe, Cuba y Puerto Rico contribuyeron D OD FRQWLHQGD FRQ UHFXUVRV HFRQyPLFRV VROGDGRV \ RÀFLDOHV 3XHUWR 5LFR FRQ 194,510.94 pesos y Cuba con 1,481,623.01. Ambas colonias aportaron miles de soldados durante los años de 1862 y 1863. Estas contribuciones generaron in- numerables quejas de las autoridades locales. En el caso de Cuba, solicitaron ser liberadas de las contribuciones a la guerra, y propusieron la creación de un sistema de situado directo de Madrid a Santo Domingo. /RV VDFULÀFLRV PRQHWDULRV HQ 6DQWR 'RPLQJR WXYLHURQ XQ VLJQLÀFDWLYR impacto negativo en ambas islas. En el caso de Cuba, el régimen colonial tuvo que recurrir en 1863 a tomar préstamos por 600,000 pesos a la banca y por 170,000 pesos a M. Morales & Co., más otras sumas a pequeños comerciantes. El general Gándara y Navarro, último capitán general de Santo Domingo, estimó que los gastos generales para la ocupación del país y la continuación de la guerra ascendieron a alrededor de 787,777,000 reales. Por su parte, González y Pedraza señalan que los costos llegaron a 33 millones de pesos. 70 Tales erogaciones y el número de soldados muertos, heridos, enfermos y discapacitados explican la decisión del gobierno de Narváez de abandonar el territorio dominicano. El parlamento español aprobó una moción que reco- PHQGDED OD VDOLGD GH 6DQWR 'RPLQJR /D UHLQD ÀUPy HO GHFUHWR SUHYLDPHQWH aprobado por el parlamento que anulaba el Real Decreto del 19 de mayo de 1861 que aceptaba la incorporación de Santo Domingo a España. A BANDONO DEL TERRITORIO POR PARTE DE LAS TROPAS ESPAÑOLAS Conforme se desarrollaban las negociaciones diplomáticas, las autorida- des españolas iniciaron el proceso de evacuación de algunas poblaciones que aún ocupaban y renunciaron a toda acción ofensiva. Así se daba cumplimien- to a las Reales Órdenes de 27 de marzo, 11 de abril y 11 de octubre de 1864, mediante las cuales se ordenaba la reconcentración del Ejército en aquellos

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