Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
446 La Guerra de la Restauración: causas, características e impacto regional, 1863-1865 T ÁCTICA , ESTRATEGIA Y RETAGUARDIA ESTRATÉGICA Si bien los integrantes del Gobierno Provisional restaurador no conocie- ron el manual de Sun-Tzu 52 sobre (O $UWH GH OD *XHUUD , siguieron muchos de sus principios. La idea de que el arte de la guerra es de vital importancia para el Estado y requiere el trazar planes, cambiar tácticas y usar estratagemas para confundir al enemigo fueron principios utilizados por los restauradores. 53 Se plasmaron, en primer lugar, en la utilización de la táctica idónea para enfren- tar al enemigo, la guerra de guerrillas. Las Instrucciones de la guerra de guerrilla, redactadas por Mella en el decurso de los acontecimientos, fueron la guía utilizada en la lucha durante la gestión de ese prócer como ministro de Guerra del Gobierno Provisional. Los diez principios utilizados fueron: 8VDU OD PD\RU SUXGHQFLD SDUD QR GHMDUVH VRUSUHQGHU D ÀQ GH LJXDODU OD superioridad del enemigo en número, disciplina y recursos. • No enfrascarse jamás en un encuentro general, ni exponer a la fortuna de un combate la suerte de la República. • Tirar mucho, rápido y bien, hostilizando al enemigo día y noche; inter- ceptar sus bagajes, sus comunicaciones y cortarle el agua. • Agobiarlo con guerrillas que tengan unidad de acción por su frente, UHWDJXDUGLD \ ÁDQFRV QR GHMDUOR GHVFDQVDU QL GH GtD QL GH QRFKH QL dejarse jamás sorprender y sorprenderlo siempre que se pudiere. • Pelear siempre que se pueda abrigados por los montes y por el terreno, y hacer uso del arma blanca cada vez que se vislumbre la posibilidad de abrirle al enemigo un boquete para metérsele dentro y acabar con él, sin presentarle nunca un frente por pequeño que sea. • Nunca dejarse sorprender y sorprender siempre al enemigo, aunque sea un solo hombre. • No dejarlo dormir ni de día ni de noche, para que las enfermedades hagan más estragos que las armas. • Si el enemigo se repliega, averiguar si es una falsa retirada; si no lo es, se le debe seguir hostilizando por todos lados; si avanza, se le debe hacer caer en emboscadas, acribillándolo con guerrilla; en una palabra, hacerle a todo trance y en toda la extensión de la palabra, la guerra de manigua y de un combatiente invisible. • Mientras más se separa al enemigo de su base de operaciones, peor para él; si intenta internarse en el país, más perdido estará.
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