Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 443 También se inició como una guerra civil, en la cual sectores minoritarios nacionales bajo la hegemonía del sector hatero y de la fracción anexionis- ta que controlaba Pedro Santana, junto con las tropas del ejército español, enfrentaron a los sectores nacionalistas y liberales, al pueblo en armas y al improvisado ejército. La clase dominante hatera sufrió un rudo golpe, al igual que las ideas anexionistas que predicaba. Fue igualmente una guerra social de carácter popular, pues la fuerza mo- triz fundamental estaba constituida por los campesinos anónimos. Oprimidos por el «quijotismo rentístico hispano», por las leyes de bagajes y el afán seudo moralizante del arzobispo Bienvenido Monzón, los campesinos fueron in- corporándose a la lucha contra el opresivo sistema. Lo que se dio, a juicio de Bosch, fue «una combinación altamente explosiva de guerra de liberación nacional y de guerra social». 46 El carácter popular de la guerra y la participación de los intelectuales liberales hicieron que se convirtiera en una revolución que, como explicaba el %ROHWtQ del gobierno restaurador, «[...] concibió, principió y continuó el pue- blo, es decir, las masas, de un modo espontáneo, sin que para ello hubiese sido necesario que recibiese sugestiones de ninguna especie de hombres de otra clase. El pueblo exasperado por la opresión del Gobierno español [...] se levantó simultáneamente, y tomó las armas en defensa de sus derechos». 47 La guerra tuvo también un carácter racial, pues entre grandes sectores de la población negra y mulata dominicana siempre existió el temor de que la esclavitud fuera restablecida. El ejemplo de Cuba y Puerto Rico, donde aún estaba vigente, y la propaganda de los restauradores sirvieron como elementos para que los sectores populares percibieran la guerra como una cruzada antiesclavista contra los blancos españoles que constituían el núcleo central del ejército anexionista. Además, el prejuicio racial y la discriminación LQVWLWXFLRQDOL]DGD \ H[FOX\HQWH OOHYDURQ D TXH VH LGHQWLÀFDUD D ORV EODQFRV españoles como los enemigos de los restauradores. De ahí el grito de ¡muerte D ORV HVSDxROHV La Guerra Restauradora fue feroz, casi de exterminio. Los ejércitos españoles fueron derrotados no solo por el uso de tácticas de guerrillas FRPR PpWRGR JHQHUDOL]DGR GH OXFKD VLQR WDPELpQ SRU OD HÀFDFLD DWHUUDGRUD del machete y el indecible terror que causaba entre las tropas españolas, así como por el uso del fuego como un arma ofensiva contra el enemigo \ SRUTXH ODV FRQGLFLRQHV WRSRJUiÀFDV \ FOLPDWROyJLFDV GHO SDtV JROSHDURQ rudamente al ejército colonial. 48 Las enfermedades del trópico atacaron despiadadamente a las tropas biso- xDV TXH YHQtDQ GH OD 3HQtQVXOD /RV UiPSDQRV OD ÀHEUH DPDULOOD OD GLVHQWHUtD

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