Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 427 UHWUDVR HQ HO SDJR D ORV RÀFLDOHV GH ODV UHVHUYDV UHVLGHQWHV HQ HO &LEDR 7DPELpQ otros sectores sociales que suministraban servicios al ejército español, como los proveedores de víveres o los propietarios, que rentaban sus viviendas y RÀFLQDV VXIULHURQ HO UHWUDVR HQ VXV SDJRV 12 La situación descrita creó las condiciones para el surgimiento de las pri- meras conspiraciones y rebeliones, 13 que luego dieron paso a la Guerra de la Restauración. 14 D E LA CONSPIRACIÓN Y LAS REBELIONES A LA G UERRA DE LA R ESTAURACIÓN , 1863-1865 Los movimientos de oposición a la Anexión a España fueron sumamente variados: protestas por la pérdida de la soberanía —entre ellas la de Ramón 0HOOD HO ž GH HQHUR GH ³ 15 rebeliones, la frustrada conspiración de Meriño, la expedición de Sánchez y Cabral por la frontera sur y los pasquines subversivos de Puerto Plata. Las protestas se hicieron evidentes desde los primeros días tras la declaración de la Anexión, a partir del 18 de marzo de 1861. En San Francisco de Macorís, Manuel Rojas, Olegario Tenares y otros líderes realizaron la primera protesta armada al momento de izar la bandera española. En Puerto Plata y en Yamasá se frustraron los intentos de organizar conspiraciones antianexionistas. Otras protestas vigorosas fueron las rebelio- nes de Moca, el 2 de mayo de 1861, y de Neiba. Sin embargo, fue en 1863, con la rebelión de Neiba del 9 de febrero y la cadena de rebeliones que se originaron en la Línea Noroeste, cuando se inició la Guerra Restauradora. Es pertinente analizar algunas de las informaciones TXH VRQ DFFHVLEOHV D WUDYpV GH OD VXPDULD 1R TXH VH UHÀHUH D HVWD UHEHOLyQ Los líderes del movimiento eran labriegos (algunos poseedores de conu- cos), zapateros, carpinteros, criadores, y la mayoría de los otros participantes parecen también pertenecer a grupos desposeídos. Las informaciones dan evidencia de un movimiento claramente antianexionista y de un contenido revolucionario, puesto que se atacó el cuartel y se detuvo al comandante militar y a los cincos centinelas que cuidaban la cárcel. Los rebeldes, que se apoderaron de las armas y municiones, dispararon los tres tiros de alarma, tocaron las campanas de arrebatos y lograron reclutar a todos los vecinos de la sección de Cambronal. Los rebeldes dieron vivas a la República, al general Santana y a los haitianos. Algunos señalaron que querían ser haitianos. 16

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3