Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
404 La Anexión a España y con las reformas administrativas concebidas por el gobernador de Cuba, Francisco Serrano. Sin embargo, Pedro Santana, después de recibir la comu- nicación del 23 de mayo de 1861 67 donde se aceptaba la incorporación de la nueva provincia al imperio español, da inicio a una serie de disposiciones RULHQWDGDV D YLDELOL]DU PiV HÀFD]PHQWH HO GRPLQLR FRORQLDO VREUH HO QXHYR territorio. Las nuevas disposiciones fueron declarar la vigencia, en nombre de la Augusta Soberana Isabel II, de las leyes, decretos, reglamentos, resoluciones y disposiciones que regían en la antigua República Dominicana, excepto aquellos relacionados con la soberanía, la resolución 689, del 9 de junio de 1861, concediéndoles amnistía a los exiliados dominicanos, 68 y, por último, la creación de cuatro secretarías de gobierno que ejercerían el poder interi- namente. Estas serían la de Guerra y Marina dirigida por Miguel Lavastida, la de Gobernación dirigida por Felipe Dávila Fernández de Castro, Justicia e Instrucción pública por Jacinto de Castro y Pedro Ricart y Torres para Hacienda y Comercio. 69 La ocupación se inició prontamente, después de realizada la Anexión. Los primeros vapores en llegar fueron el %ODVFR GH *DUD\ conduciendo el coman- dante de estado mayor Ramón Blanco y un batallón de infantería. La fragata %ODQFD transportó una compañía de ingenieros, una compañía de astilleros y una batería rodada. Otros contingentes militares salieron de La Habana bajo las órdenes del comandante general del apostadero, Joaquín A. Rubalcaba, en los vapores Isabel la Católica y Velasco y la fragata %HUHQJXHOD , transportando dos mil hombres de infantería y una batería de posición. Posteriormente, llegarían al país los vapores &iUGHQDV , 3ULQFHVD GH $VWXULDV , 3L]DUUR , 0R]DUHGR , 'RQ -XDQ GH $XVWULD , para dos estaciones navales. La primera se estableció en Santo Domingo con los vapores 3L]DUUR , %ODVFR GH *DUD\ y Juan de Austria bajo el mando de Jacobo Mac-Mahan. La segunda se establecía en Samaná con la fragata %ODQFD , la corbeta 0R]DUHGR y la 3ULQFHVD GH $VWXULDV . Samaná, considerada la llave de las Antillas, tenía un valor estratégico esen- cial para la protección de Cuba y Puerto Rico. En síntesis, llegaron al país diez buques, se fundaron dos estaciones na- vales y se transportaron alrededor de 4,000 hombres. 70 Esta numerosa brigada expedicionaria quedó bajo el mando del brigadier Peláez de Campomanes, quien de común acuerdo con Pedro Santana determinaría la distribución y el alojamiento de las tropas. Se enviaron seis compañías para la provincia de Santiago, tres para Azua, dos a Samaná y media compañía de astilleros a Puerto Plata. El resto de las tropas quedó en Santo Domingo.
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