Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 401 no pondría ninguna objeción a la Anexión de la República Dominicana por España. El imperio británico estaba también atado al proceso de expansión colonial y reformas en la India. La política exterior inglesa de franco antagonismo hacia los Estados Unidos cambio a partir de 1855, resultado de la importancia cada vez más creciente del comercio de algodón con los Estados sureños y las inversio- QHV GH FDSLWDOHV EULWiQLFRV HQ HO ÀQDQFLDPLHQWR GH OD UHG IHUURYLDULD \ HQ OD colonización del lejano oeste de los Estados Unidos. Lo razonable era que Gran Bretaña se aprovechara de la estabilidad política para impulsar sus intereses comerciales, independientemente de las potencias hegemónicas en el mundo antillano. En esta nueva fase de su política exterior le preocupaba enormemente a ,QJODWHUUD OD SRVLELOLGDG GH XQ FRQÁLFWR KLVSDQR IUDQFpV R KLVSDQR DPHULFDQR Y la ocupación de Santo Domingo por España podía conducir eventualmente a un enfrentamiento con los Estados Unidos. Por tal razón, Lord John Russell tenía serias dudas sobre si la reincorporación estaba en el mejor interés de Inglaterra. Pero aún así, no se opuso a la misma y su principal objeción era evi- tar que España restaurara la esclavitud conforme al ímpetu abolicionista inglés. Los españoles expresaron con suma claridad su disposición de no res- tablecer la esclavitud. Incluyeron en el Real Decreto del 19 de mayo de 1861, por el cual quedaba incorporado al territorio de la República a la Monarquía española, una declaración enfatizando que «La esclavitud, necesidad de otras comarcas, no es precisa para el cultivo de aquel fértil suelo, el gobierno de V. M. no lo restablecerá». 59 España dio seguridad absoluta a Inglaterra de que la esclavitud no sería restablecida ni los descendientes de esclavos serían redu- cidos a la esclavitud. 60 El fracaso de la ofensiva diplomática de Geffrard no podía ser más evi- dente. Francia e Inglaterra hicieron caso omiso a su llamado, aceptando la Anexión de Santo Domingo a España. Así las cosas, solo le quedó la salida de darle apoyo a los revolucionarios dominicanos, aunque esta opción estaba SUHxDGD GH GLÀFXOWDGHV \ HO IXWXUR LQPHGLDWR VH HQFDUJDUtD GH SODJDUOD GH trágicas consecuencias para Haití. La acción de Rubalcaba fue una forma poco diplomática de sugerir el VHJXLPLHQWR GH XQD OtQHD QHXWUDO DQWH ORV DFRQWHFLPLHQWRV HVFHQLÀFDGRV HQ OD Parte Este de la isla. Y a su vez, fue una forma poco usual de captar el apoyo de los habitantes de la zona fronteriza, compensando monetariamente los perjuicios recibidos durante la expedición. /D ÀQDOLGDG GH OD DFFLyQ SXQLWLYD GH ORV HVSDxROHV HUD XQD DGYHUWHQFLD a los haitianos del tratamiento que recibirían si continuaban una política

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