Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
388 La Anexión a España ORV FDQDULRV FRPR ORV LQPLJUDQWHV HVSDxROHV FRQVWLWXtDQ OD EDVH GHPRJUiÀFD sobre la cual se sostendría todo el andamiaje racial e ideológico de la creciente españolización de Santo Domingo. Pero además la inmigración blanca era parte del esfuerzo por fortalecer los elementos étnicos que servirían de base a la política imperial de España, contribuyendo al blanqueamiento de la pobla- ción dominicana frente al reto que representaba la población negra de Haití. Desde el punto de vista cuantitativo la inmigración canaria no fue demasiado numerosa, apenas de dos mil personas. Cuadro 1 Inmigración canaria 160 (de ambos sexos) 87 (niños) 56 (de ambos sexos) 154 297 12 117 76 1,067 en total 37 Las expectativas del Gobierno con referencia a la inmigración fueron cla- ramente expuestas por su ministro de Estado Saturnino Calderón Collantes, en comunicación enviada al capitán general de la isla de Cuba, el 8 de sep- tiembre de 1860. En la misma le decía: [...] es preciso ir preparando lentamente todos los elementos necesarios SDUD HO FDVR HQ TXH FRQYHQJD UHDOL]DUOR &RQ HVWH ÀQ HO JRELHUQR KD favorecido y continuará fomentando la inmigración a Santo Domingo, y ha proporcionado al gobierno de la república medios para organizar sus ejércitos y defender la isla. La población española, reforzada por ORV QXHYRV FRORQRV DFDEDUi SRU HMHUFHU XQD LQÁXHQFLD GHFLVLYD HQ ORV destinos de aquel país, y comprometerá a la madre patria a proteger aquel suelo como parte integrante de la monarquía. 38 Junto a este proceso prosiguió la gestión diplomática domínico-española. El vapor 0DMHVWDG 'RQ -XDQ GH $XVWULD visitó la República Dominicana con el
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