Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 383 Y más adelante, en el mismo documento señalaba: [...] que el tratado celebrado entre esta República y el gobierno de S. M. Católica, a más de hallarse vulnerado hoy por parte de Haití manteniendo aún ocupados varios puntos fronterizos de nuestros territorios, se propone Soulouque violarlo en el todo si se realiza su proyectada invasión, a pesar del precepto claro y terminante del Art. 2 del mencionado. 28 La respuesta española por parte de Calderón Collantes, el 23 de febrero de 1859, fue moderada y cautelosa. No escondía una cierta dosis de interés por el problema dominicano, aunque indicaba que la caída del Imperio de Soulouque y el restablecimiento de la República por Geffrard traerían la normalización de las relaciones domínico-haitianas y el reconocimiento de OD LQGHSHQGHQFLD GRPLQLFDQD /D FRPXQLFDFLyQ ÀQDOL]DED FRQ XQD QRWD GH buena voluntad en la cual señaló: [...] que el gobierno de la Reina anhela ver a la República Dominicana SUyVSHUD \ IHOL] D EHQHÀFLR GH OD SD] H[WHULRU \ GHO RUGHQ S~EOLFR interior, y que nunca será indiferente a cualquier acontecimiento que de un modo directo o indirecto pueda afectar la integridad y la independencia de la República Dominicana. 29 La contestación de Calderón Collantes y las informaciones provenientes de José Gabriel García 30 referentes a los informes privados del general Felipe Alfau, que había hecho un viaje de recreo a Europa, levantaron los ánimos de Pedro Santana. Y no extraña que lo enviara nuevamente en misión a la Corte GH 0DGULG FRPR PLQLVWUR SOHQLSRWHQFLDULR FRQ OD ÀQDOLGDG GH UREXVWHFHU ODV relaciones. La misión diplomática de Felipe Alfau y la de su colaborador el doctor Álvarez Peralta, secretario de la Legación Dominicana en España, echaron las bases de un nuevo Tratado Domínico-Español. El Tratado cubría, en sus as- SHFWRV HVHQFLDOHV HO HQYtR GH DUPDV \ SHUWUHFKRV WpFQLFRV PLOLWDUHV \ RÀFLDOHV GHO HMpUFLWR HVSDxRO TXH HQWUHQDUtDQ D ORV RÀFLDOHV GRPLQLFDQRV /D HVWLSXODFLyQ \ ÀUPD GHO 7UDWDGR GH IXH XQ SDVR GH DYDQFH HQ las relaciones domínico-españolas. Y estas asumieron un dinamismo poco común al compás de los acontecimientos que, en probable sincronía, sucedían tanto en la Península como en Santo Domingo.

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