Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
382 La Anexión a España la capital del país, asiento del Poder Ejecutivo, a la ciudad de Santiago, ela- boraron una nueva Constitución y proclamaron un gobierno provisional in- tegrado por José Desiderio Valverde como presidente y Benigno Filomeno de Rojas como vicepresidente. Las razones de este movimiento están muy claras. Se trató de una rei- vindicación regionalista fuertemente matizada por un nacionalismo radical y cuyo objetivo era la toma del poder político. Ante la imposibilidad de de- rrotar militarmente a Buenaventura Báez, se recurrió a Pedro Santana, quien terminó hegemonizando la capitulación de Santo Domingo desconociendo al Gobierno Provisional de Santiago y la Constitución de Moca. 26 El ascenso de 3HGUR 6DQWDQD DO SRGHU SROtWLFR SXVR ÀQ DO H[SHULPHQWR GHPRFUiWLFR FLEDHxR Restableció la Constitución conservadora de diciembre de 1854 y reestructuró toda la maquinaria gubernamental de acuerdo a sus propios intereses. Pero, en lo inmediato, las repercusiones políticas de la revolución de 1857 mostraron la fragilidad e inestabilidad del poder político y los nuevos retos que enfrentaría Santana en la reanudación de las relaciones diplomáticas con España, ahora con el pretexto de la «desautorizada injerencia» de Máxime Raybaud. Este ex-cónsul de Francia en Haití, con sus insólitas proposiciones, en- frentó a Santana a la disyuntiva de que el país sería anexado por los Estados Unidos o conquistado por Haití (por medio de las armas), si no aceptaba unirse a una Federación Domínico-Haitiana, hegemonizada por Haití. Como resultado de lo anterior el ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Miguel Lavastida, le envió una comunicación al ministro de Estado de España, Saturnino Calderón Collantes. La correspondencia hacía énfasis en que Raybaud amenazaba con una invasión de Haití al territorio do- minicano en absoluta violación a la tregua domínico-haitiana y en franco de- safío a las potencias mediadoras. Señalaba, además, el ministro dominicano: [...] nuestra antigua Madre España, nación cristiana y generosa, y que conserva dos hermosas prendas en estos mares, Cuba y Puerto Rico, permitirá que los dominicanos se lancen solos en una lucha sangrienta, pero gloriosa, para rechazar la profana presencia del haitiano que los invade y les disputa la integridad del territorio. No, VHxRU OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD WLHQH OD FRQÀDQ]D GH TXH D ODV SRWHQ - cias mediadoras en la lucha domínico-haitiana se unirá la generosa España, y que con sus recursos inmediatos impedirá que Soulouque perturbe la tranquilidad de estos países, y se concrete a sus propios territorios, obligándolo además a que reconozca y respete la integri- dad del territorio hispano-dominicano. 27
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