Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 381 red de relaciones económicas que se establecía en torno a la producción del tabaco y las maderas preciosas. Sin embargo, la burguesía mercantil ligada a la producción tabaquera era económicamente dominante, pero desde el punto de vista político los hateros y cortadores de madera monopolizaban el poder político. Esto explica, en parte, la debilidad económica creciente de la clase políticamente dominante y la existencia del Estado como «un cuerpo precariamente organizado en torno a una camarilla burocrática de turno», 23 determinando la fragilidad del poder político y la utilización del mismo como un vehículo de acumulación personal y grupal. 24 Estos grupos sociales eran parte de un conjunto poblacional ascendente a 126,000 personas a comienzos de la Primera República. Esta población se incrementó a 207,700 personas en 1863, como resultado de la inmigración durante la dominación haitiana y la anexión a España. La densidad pobla- cional durante este período era muy baja, la abundancia de tierra y la escasa población, más el sistema de los terrenos comuneros, contribuyen a explicar el acceso a la tierra del campesinado. Buenaventura Báez encarnaba uno de estos cortadores de madera, que trató afanosamente de proveer de una base económica a su fracción política mediante el gigantesco fraude contra la región cibaeña, cuyos objetivos bá- sicos fueron: «primero, dar un golpe mortal a los propietarios cibaeños, que nunca le habían sido afectos desde que en 1849 él había introducido en el Congreso un proyecto de monopolio del tabaco para administrarlo a través de unos socios franceses que él propuso al Gobierno para el otorgamiento de un empréstito; segundo, proporcionar a sus allegados políticos la manera de improvisar un pequeño capital a poca costa; tercero, reunir en oro la suma de cincuenta mil pesos que se hizo dar en compensación por los perjuicios inferi- dos a sus propiedades; y cuarto, tener en las cajas nacionales fondos bastantes para hacer frente a la revolución que veía ya venirle encima». 25 La respuesta de la burguesía comercial cibaeña a la desacertada política económica de Báez fue la revolución de 1857 donde se puso de relieve la entra- da al escenario político de los liberales cibaeños. El origen de este grupo está asociado estrechamente al desarrollo de la economía tabaquera, caracterizada por la pequeña propiedad agraria y la participación de pequeños productores independientes como fuerza de trabajo principal, junto a una estrecha ligazón a los mercados de exportación a través de los intermediarios. Fue precisamente este grupo el que dirigió la revolución de 1857, que es- taba integrado por Benigno Filomeno Rojas, Ulises Francisco Espaillat, Pedro Francisco Bonó, José Desiderio Valverde y Juan Luis Franco Bidó. Trasladaron

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