Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

378 La Anexión a España constituía una amenaza contra la dominación hispana en las Antillas y contra el equilibrio de fuerzas prevalecientes, especialmente en una época en que existía un deseo vehemente de parte de los Estados Unidos por extender su frontera en el Caribe. Tampoco de parte de las autoridades españolas era posible ignorar la reacción del presidente Pedro Santana ante el fracaso de las negociaciones HVSDxRODV QL OD LQÁXHQFLD TXH VREUH pO SRGUtD WHQHU HO SURSLR 5DPyQ 0HOOD Todas estas razones determinaron un cambio fundamental en la política exterior española, cambio que consideró la importancia estratégica de Santo Domingo y de su valor geopolítico como resultado de la política de expansión norteamericana y sus intentos de penetración en el país. El inicio de esta nueva etapa en las relaciones domínico-españolas llevó al nombramiento de un agente comercial de España en Santo Domingo, con instrucciones claras y precisas de cuál debía ser su función frente a la penetra- ción norteamericana en el escenario dominicano. Las instrucciones explican de forma contundente el porqué del reconocimiento de la independencia y la imposibilidad de establecer un protectorado. Dicen las instrucciones: El encargo que debe usted desempeñar en la isla de Santo Domingo es de mayor interés para la conservación de Cuba. La situación geo- JUiÀFD GH DTXHOOD DQWLJXD SRVHVLyQ HVSDxROD KDUtD PX\ SHOLJURVR que se apoderasen de ella los Estados Unidos; y las noticias última- mente recibidas demuestran que este peligro es inminente Han contribuido a ello la llegada a Santo Domingo del general Mella y lo descontento que se ha mostrado de la acogida que encontró en Madrid en el anterior gabinete, el cual no solo negó a la República Dominicana el protectorado solicitado, sino que rehusó reconocer su independencia. El primer deber de V. en Santo Domingo es valerse de todos los me- dios que pueda emplear para paralizar si es posible los proyectos ambiciosos de los Estados Unidos, retrayendo al Gobierno domini- cano de hacer concesiones que de él se quieren recabar, procuren UHDQLPDU OD HVSHUDQ]D GHO SUHVLGHQWH 6DQWDQD \ GH VX FRQÀDQ]D HQ la España haciéndole entender que el actual gobierno de S. M. desea estrechar relaciones con la República Dominicana; que en el envío de V. debe ver una prueba evidente de nuestras buenas disposiciones; y que si bien no les ofrecemos desde luego el protectorado, porque para TXH HVWH IXHUD HÀFD] VHUtD LQGLVSHQVDEOH DFRPSDxDUOR FRQ HO HQYtR GH fuerzas que hoy no podemos desprendernos, estaremos dispuestos

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