Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 375 por la documentación publicada por Rodríguez Demorizi en 5HODFLRQHV GRPtQLFR HVSDxRODV , los supuestos planes norteamericanos contemplaban el HQYtR GH XQD H[SHGLFLyQ TXH VDOGUtD GH ORV (VWDGRV 8QLGRV FRQ OD ÀQDOLGDG de invadir a Cuba y otra para establecerse en Santo Domingo aprovechando la ley de inmigración decretada por el gobierno de Buenaventura Báez. La respuesta de las autoridades españolas ante la amenaza a sus dos per- las de las Antillas consistió en contemplar la posibilidad de tomar posesión de Santo Domingo argumentando el no haber renunciado a su dominio mediante ningún acto formal. Asimismo, en el nombramiento de un agente secreto y en el envío de la misión secreta del historiador Mariano Torrente a la República Dominicana y Haití, por instrucciones del capitán general de Cuba. La misión exploratoria de Torrente y del capitán del navío ,VDEHO 6HJXQGD Eusebio Salcedo fue secreta, de manera que pudieran conocerse en detalle los planes de invasión contra Cuba y Puerto Rico. La misma contó con la co- ODERUDFLyQ DQJOR IUDQFHVD FRQ OR TXH TXHGDED GH PDQLÀHVWR OD H[LVWHQFLD GH un frente común contra la política de expansión norteamericana en el Caribe hispano que se remontaba a la época de John Quincy Adams. 10 De las tres opciones planteadas en la obra de Torrente, 3ROtWLFD XOWUDPDULQD TXH DEUD]D ORV SXQWRV UHIHUHQWHV D ODV UHODFLRQHV FRQ ORV (VWDGRV 8QLGRV FRQ OD ,QJODWHUUD \ ODV $QWLOODV \ VHxDODGDPHQWH FRQ OD LVOD GH 6DQWR 'RPLQJR , que eran reincorporación al dominio colonial hispánico, protectorado e independencia, el autor favo- reció la segunda opción, lo que haría a España dueña de la bahía de Samaná, para cuya protección se requería un contingente de defensa y el estableci- miento de colonias agrícolas de españoles. 11 Aunque la primera opción de retorno al coloniaje hispánico no fue la pre- ferida de Torrente, no dejó de considerarla en el marco de una acción franco- hispánica, lo que implicaría la imposición de la dominación colonial francesa sobre Haití y de la hispana sobre la República Dominicana. Las atrevidas pro- puestas de Torrente se basaban en las aspiraciones del Gobierno francés de Napoleón III de apoderarse de Haití, a pesar de la oposición inglesa. España debía hacer lo mismo con la Parte Española y secundar al Gobierno francés en sus designios. A pesar del entusiasmo que estas propuestas generaron en frac- ciones diferenciadas de la clase dominante, la política exterior española hacia la República Dominicana no varió sustancialmente. No obstante los esfuerzos de Buenaventura Báez primero y de Pedro Santana después, dicha política consideraba a la República Dominicana «como un mal para nuestras Antillas e intereses, y considerando no las ventajas que podremos sacar de ella, sino los males que podremos evitar». 12 La República Dominicana tenía importancia para España solo con referencia a sus posesiones de Cuba y Puerto Rico. Ambas

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3