Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
Historia general del pueblo dominicano 373 mediante el golpe del 9 de junio. En adelante, no hubo dique que contuviera los proyectos de protectorado o anexión. Meses antes del frustrado golpe, el 14 de abril de 1844, Pedro Santana escribía a Tomás Bobadilla, presidente de la Junta Central Gubernativa, en los siguientes términos: A mi modo de pensar mientras más dura la lucha (de independencia frente a Haití) más incierta tenemos la victoria. Si como hemos con- venido y hablado tantas veces no nos proporcionamos un socorro de ultramar [...] Usted tiene la capacidad necesaria para juzgar todo lo que le puedo decir, y para no hacerse ilusiones y conocer que de- bemos agitar esas negociaciones con que al juicio de todo hombre sensato solo podemos asegurar la victoria. Le estimaré me conteste dándome una noticia positiva del estado de estos asuntos y, si acaso están paralizados, agítelos Ud. por cuantos medios estén a su alcan- ce, pues a nosotros toca en circunstancias delicadas, hacer esfuerzos por la felicidad pública y por hacer triunfar nuestra causa. 5 Sabemos que en1846 se le encomendó el turno a lamisióndeBuenaventura Báez, Juan Esteban Aybar y José María Medrano. Su propósito era obtener el reconocimiento a la independencia de la República Dominicana por parte de Inglaterra, Francia y España. Su misión también solicitó la mediación de Francia e Inglaterra en la problemática domínico-haitiana. El fracaso de esta gestión diplomática no fue fruto solamente de la pro- funda inestabilidad política existente en España durante esta época, tal como creía José Gabriel García. Se debió más bien a lo que he denominado política GHO GHVLQWHUpV PDQLÀHVWR FDUDFWHUL]DGD SRU XQD LQGLIHUHQFLD ROtPSLFD KDFLD la solicitud de reconocimiento del joven Estado dominicano, y mediación con Haití. Esa actitud tiene una doble explicación. El reconocimiento de la República Dominicana por parte de España implicaría su renuncia a los pretendidos derechos sobre la antigua Parte Española de la isla que todavía alegaba poseer y, por otro lado, la consideración de que el equilibrio de las fuerzas políticas internacionales que incidían en el Caribe y en el Estado do- minicano no representaba ningún peligro para sus posesiones en las Antillas. 6 Sin embargo, la situación fue diferente con relación a Francia e Inglaterra. (VWDV SRWHQFLDV QR VROR UHFRQRFLHURQ OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD ÀUPDQGR WUD - tados de paz, amistad, comercio y navegación, sino que también participaron en la política de mediación conjunta de acuerdo a sus propias necesidades e intereses. 7
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3