Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 351 Después de enumerar los agravios a que habían sido sometidos los habi- tantes del Cibao desde 1844 y catalogar las constituciones de 1844 y 1854 como «báculos del despotismo y la rapiña», este documento se centra en la crítica a las emisiones de papel moneda realizadas por la administración baecista. En él se expone que los habitantes de las provincias del Cibao, en el transcurso de catorce años, habían dado pruebas de sumisión soportando una serie de administraciones tiránicas y rapaces que habían caído so- bre la república y la habían despojado de cuanto podía formar la dicha de la nación, sin que ellos hubieran pedido cuenta; que las constituciones de 1844 y 1854 no habían sido más que los báculos del despotismo y de la rapiña, porque el artículo 210 en la primera, y el inciso 22 del artículo 35 de la segunda, habían sido el origen del luto y llanto de innumerables familias; que los gobiernos habían violado la libertad individual poniendo presos y juzgando arbitrariamente a los ciudadanos; que habían ahogado la libertad de prensa y se habían apoderado de la nación pidiendo facultades omnímodas, y para obtenerlas habían imaginado conspiraciones; que habían pues- to el terror en los pueblos y disuelto la representación nacional con manejos insidiosos; que la presente administración había hecho más todavía, pues que no contenta con hacer lo que las otras hicieron, quita al pueblo el fruto de su sudor. En plena tranquilidad pública, mientras el aumento del trabajo del pueblo hacía rebosar las arcas nacionales de oro y plata, mientras disminuidos los gastos públicos, no por disposiciones del Gobierno, sino por circunstancias impre- vistas, le dejaban la bella actitud de emplear los sobrantes en cosas útiles ella dio en emitir más papel moneda. Hizo más, emitió papel, y no contenta con sustraer por este medio, e indirectamente parte de la riqueza pública, sustrajo directamente, y en gran cantidad, el resto del haber del pueblo. Fue maliciosa, invir- tiendo las más claras leyes de la Economía Política para alucinarlo; y cual un enemigo, se aprovechó de las necesidades perentorias del comercio, para cubrir la nación con una deuda pública de veinte mi- llones más de papel moneda. 43 (Q VX DQiOLVLV GHO PDQLÀHVWR &LULDFR /DQGROÀ DGYLHUWH TXH ©UH~QH HQ haz apretado y vehemente el mensaje de una cultura material que venía hor- mando con sus peculiaridades el entorno de la convivencia regional: la del

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