Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
Historia general del pueblo dominicano 325 pública». Ese fue el primer documento acusatorio que, con las limi- taciones del momento, conoció la opinión pública de la época en contra de Duarte y sus compañeros de lucha. 78 2.- Al cabo de diez días, la Junta Central Gubernativa hizo circu- ODU RWUR 0DQLÀHVWR DÀUPDQGR TXH ©QR UHFRQRFH QL UHFRQRFHUiª HO nombramiento del general Duarte como presidente de la República, cosa que como sabemos nunca ocurrió, pues lo que hubo en el Cibao (Santiago y Puerto Plata, respectivamente) fue una simple aclamación popular cuyo propósito fundamental era estructurar un gobierno revolucionario que fuera eventualmente refrendado por ODV PD\RUtDV $O PLVPR WLHPSR HO 0DQLÀHVWR TXH WDPELpQ WHQtD carácter de Decreto, dejó sin efecto los nombramientos de Mella, como comandante en jefe del Distrito de Santiago y de las fronteras del Nordeste, y también el de Duarte en su condición de delega- do del gobierno en el Cibao; es decir, que ambos patricios fueron GHVWLWXLGRV GH ODV IXQFLRQHV RÀFLDOHV DO WLHPSR TXH VH OHV RUGHQDED reportarse a la sede del gobierno en la capital para «dar cuenta de su conducta y operaciones». 79 Enterados de la difícil situación que se había originado con el rom- pimiento de las relaciones entre liberales y conservadores, y con el propósito de evitar una posible guerra civil, el presbítero Manuel González Regalado y el general Villanueva se trasladaron a Santiago. Una vez allí se reunieron con el general Mella, al que impusieron del estado de cosas y le sugirieron una reunión con las personalidades más prominentes de Santiago para deliberar acerca de la manera más conveniente de procurar una salida negociada de la crisis política. En esa reunión de notables, en la que Duarte estuvo presente, se decidió a unanimidad enviar una comisión a Santo Domingo para dialogar y negociar con los miembros de la Junta. Se ha dicho que uno de los principales objetivos de dicha misión, que fue encabezada por el propio Mella, era lograr un «acuerdo que tuviera por base la renun- cia momentánea de los dos prohombres [Duarte y Santana] que se hallaban enfrentados, a condición de ser propuestos al pueblo indis- tintamente como candidatos para la presidencia y vicepresidencia de la República, debiendo considerarse el fallo de la nación como irrevocable». 80 Pero como ya la suerte de los trinitarios estaba echa- da, la misión de Mella ni siquiera pudo llegar a la sede del gobierno, pues fue apresado en la puerta del Conde cuando trataba de entrar a la ciudad capital.
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