Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
Historia general del pueblo dominicano 321 Pero el traspaso de mando no fue posible efectuarlo debido a que tanto la RÀFLDOLGDG FRPR JUDQ SDUWH GH ORV VROGDGRV DGLFWRV D 6DQWDQD HQ IUDQFD UHEHO - día frente a la autoridad legítimamente constituida, rechazaron la disposición de la Junta. 74 Fue a partir de ese momento cuando, según un documento de OD pSRFD OD OHJDOLGDG VXIULy XQD KHULGD PRUWDO SXHV 6DQWDQD WRPy OD ÀUPH resolución de enfrentar directamente a los trinitarios, siempre actuando en connivencia con el cónsul francés y con el sector conservador. Como se indicó anteriormente, las contradicciones ideológicas entre liberales y conservadores pasaron al plano de la confrontación militar. Las probabilidades de una guerra fratricida, cosa que Duarte jamás anheló, eran cada vez más factibles; y lo que no lograron las agresiones militares haitianas, esto es, frustrar el proyecto independentista, parecía que lo mate- rializarían exitosamente los conservadores y los agentes franceses, quienes no desmayaban en su desmedido afán y ambición de adquirir la bahía de Samaná a cambio del protectorado francés. La crisis política alcanzó un grado tan álgido que indujo al intrépido Mella a intentar una arriesgada PDQLREUD FRQ HO ÀQ GH HYLWDU HO FRODSVR GHO PRYLPLHQWR LQGHSHQGHQWLVWD Así que llegado el momento de presentar a Duarte como el nuevo delegado de la Junta para el Cibao, Mella aprovechó la presencia de gran parte de la población santiaguera —y de las tropas que comandaba— para recomendar que, «en su día» lo tuvieran presente como el candidato más idóneo para la presidencia de la República. La propuesta de Mella, que al decir de García era «hombre de resolu- ciones atrevidas», se produjo en un contexto político de no poca agitación y, para sorpresa de muchos (especialmente para el héroe de La Misericordia), su propuesta no solo fue bien acogida en Santiago, sino que desencadenó una espontánea manifestación a favor de la fórmula Duarte-presidente, y no pre- cisamente para que cristalizara «en su día», sino más bien para que se hiciera efectiva de inmediato, pues, en el concepto del sector liberal santiagués, la coyuntura política demandaba que un hombre de la reciedumbre moral y re- volucionaria de Duarte ocupara LSVR IDFWR la primera magistratura del Estado. Ese mismo día, 4 de julio, una comisión de ciudadanos le entregó al patricio el acta de pronunciamiento; y es fama que parte de los presentes lo aclamaron como su presidente y hasta hubo quienes gritaron «¡Viva el Presidente de la 5HS~EOLFD ª Se ha sostenido que al proceder de esa forma, Mella conspiró contra el gobierno que los propios trinitarios habían instalado. Pero es evidente que para Mella (quien el año anterior y tras el exilio de Duarte había tenido dife- rencias de criterios con Sánchez respecto de los acuerdos a concertar con el
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