Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

320 Fundación del Estado-nación francés. Para nadie era secreto que los diplomáticos franceses, tanto de la parte francesa como de la española, desde hacía tiempo tramaban recuperar la isla de Santo Domingo. Pero los habitantes de ambos Estados percibían WDO SRVLELOLGDG FRQ QR SRFD GHVFRQÀDQ]D SXHV VH DVHJXUDED TXH HQ HO FDVR de que la isla retornara a la antigua condición de satélite colonial de Francia, la esclavitud sería la primera institución en ser reestablecida lo mismo en la parte francesa que en la española. 72 A pesar de la tensión e incertidumbre políticas reinantes, el general Mella, Gobernador del distrito de Santiago y delegado de la Junta, organizaba una expedición militar con destino a San Juan de la Maguana, vía la cordillera central por el camino de Constanza, con el objetivo de atacar sorpresivamente SRU GRV ÁDQFRV DO HMpUFLWR GH +pUDUG FRQ XQ FRQWLQJHQWH GH VROGDGRV SRU OD retaguardia, y otro por el lado de Azua con tropas del ejército del Sur, que todavía estaba acampado en Baní. Duarte, quien tres meses antes no pudo recibir su «bautismo de sangre» por la negativa de Santana para contraata- car al ejército haitiano en Azua, estaba convencido de la pertinencia de esa expedición militar que organizaba su compañero de partido, razón por la que solicitó permiso a la Junta para formar parte de la misma. Fue así como, de conformidad con sugerencias de Mella, la Junta nombró a Duarte como delegado en el Cibao para que «en nombre del Gobierno de la República y representándolo, pueda intervenir en las discordias intestinas y restablecer la paz y el orden necesario para la prosperidad pública», y también proceder a la elección y restablecimiento de «los cuerpos municipales, atendiendo que VH DQXQFLy D ORV SXHEORV SRU HO PDQLÀHVWR \ SRU XQ GHFUHWR VXEVHFXHQWH HO sostenimiento de las autoridades que existían antes de la República». 73 Duarte llegó a Santiago a principios de julio y de inmediato asumió las funciones para las que fue designado en sustitución de una delegación an- terior compuesta por Pedro Ramón de Mena, Domingo de la Rocha y José Delorve, a quienes no les fue posible aplacar las intrigas que urdían los afran- cesados. Concomitantemente con el esfuerzo de los trinitarios para restablecer OD FRQÀDQ]D \ HO VRVLHJR GH ORV KDELWDQWHV GHO &LEDR HQ HO 6XU WXYR OXJDU XQD insubordinación militar contra el poder civil. Debe tenerse presente que, para los trinitarios, además de desplazar del gobierno a los representantes civiles del sector conservador, era necesario que el grupo militar liberal controlara la jefatura del ejército del sur, a la sazón en poder de Santana. En ese senti- do, en vista de que a mediados de mayo la Junta Central Gubernativa había designado a Sánchez como jefe auxiliar del general Santana, posición que el primero no pudo asumir de inmediato, el 23 de junio se ordenó al coronel Esteban Roca que relevara al héroe del 19 de marzo con carácter provisional.

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