Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
314 Fundación del Estado-nación Recurrir a nuestra antigua metrópoli hubiera sido dar un paso re- trógrado que nos hubiese atraído la inconsideración y el desprecio de los españoles americanos […]. Recurrir a los Estados Unidos, a Inglaterra o a cualquiera otra nación, era un paso lento que no podía satisfacer las urgencias del momento. La Francia, señores, es liberal, ella tiene intereses directos en este país; ella ostenta una protección benévola a la libertad y a la humanidad; con ella nos estaba indicado entrar en relaciones, solicitar de ella un protectorado político que el gobierno no titubeó avanzando algunas proposiciones que hasta este momento no forman un contrato perfecto […]. […] La protección de una nación cual que sea, nos es de absoluta necesidad, y debiendo ser consecuentes en nuestras operaciones y REUDU SRU XQD ÀUPH UHVROXFLyQ \ FRQ XQ FRQVHQWLPLHQWR XQiQLPH voy a someteros las proposiciones que han tenido lugar, para que siendo de vuestra aprobación, como estoy seguro que lo son […] ins- temos y precisemos a los señores almirante y cónsul de su Majestad el Rey de los franceses que se encuentran en esta isla […] para que en nombre de su gobierno acepten como un hecho cumplido y con- sumado la Independencia de la República Dominicana, tomándola bajo su protección para establecer con ella relaciones de comercio y de amistad, para hacerla respetar y defender en lo interior y en lo exterior […]. El sagaz político neibero concluyó su discurso señalando que para Francia debía resultar más que «satisfactorio adoptar la protección que le pide una nueva sociedad política que unida a ella por los lazos de la amistad y de la gratitud debe esperar ventajas de nuestro comercio y de nuestras riquezas naturales». 63 Más claro de ahí, ni el agua… El sector conservador o afrancesado, cuyos principales exponentes eran Bobadilla, en el plano civil, y el general Santana, en el ámbito militar, puso al desnudo sus verdaderas intenciones: la única manera, según su cosmovisión, de asegurar la viabilidad de la República Dominicana frente a Haití era convirtiéndola en un protectorado francés; pro- posición que secundó el vicario Tomás de Portes e Infante. Bobadilla también DÀUPy IDOWDQGR D OD YHUGDG TXH OD SURSXHVWD D )UDQFLD UHVSRQGtD D XQ GHVHR unánime de la Junta Central Gubernativa, lo que sencillamente había sido una manipulación del pretendido consenso que supuestamente existía entre los miembros del Gobierno central. Nada más concluir Bobadilla con su exposi- ción, Duarte tomó la palabra y, sin rodeos retóricos, pronunció un enérgico
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3