Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

282 Fundación del Estado-nación los elementos que el sociólogo Anthony D. Smith estima imprescindibles para conformar una nación soberana: a) un grupo humano designado por un gentilicio, que comparte un territorio histórico al que siente que pertenece; b) que tiene recuerdos históricos y mitos colectivos comunes; c) igualmente una cultura de masas pública; d) un sistema de producción determinado; y e) tradiciones y normas legales que establecen deberes y derechos para todos sus miembros. De acuerdo con esos predicamentos doctrinales, fue que Duarte y sus compañeros de ideales continuaron con su SDFLHQWH ODERU GH FRQFLHQWL]DFLyQ \ SURVHOLWLVPR VLHPSUH FRQ HO ÀUPH SURSy - sito de lograr primero la separación de Haití, para, acto seguido, proclamarse Estado-nación independiente. 22 F UNDACIÓN DE L A T RINITARIA Durante los años 1833 y 1834, la labor revolucionaria fue apenas percepti- ble; pero a partir de 1835 la campaña de difusión política adquirió nuevas for- mas de expresión mucho más directas y agresivas. Un incidente acaecido en 6DQWR 'RPLQJR HQ GLFLHPEUH GH HVH DxR FRQWULEX\y GH PDQHUD VLJQLÀFDWLYD a acelerar la integración del núcleo revolucionario que daría al traste con los 22 años de dominación haitiana. Aconteció el deceso de Javier Miura, un ca- SLWiQ GH OD *XDUGLD 1DFLRQDO D TXLHQ XQ MRYHQ RÀFLDO GRPLQLFDQR GH QRPEUH Wenceslao Concha, debió sustituir en el cargo. Pero el gobernador haitiano HQ OD 3DUWH (VSDxROD HO JHQHUDO $OH[LV &DUULp SUHÀULy GHVLJQDU HQ OD SRVLFLyQ vacante a su propio hijo, Samí Carrié. Tal injusticia motivó que un amigo de Wenceslao Concha, de nombre José María Serra, indignado por el atropello cometido en contra de este, optara por dedicarse a escribir pasquines denun- ciando el hecho y concitando la población a protestar contra los dominadores: «Ese día y el siguiente —consignó Serra—, me los pasé escribiendo con letra disfrazada contra el gobierno, sin concretar caso alguno, pero concitando a la revolución». 23 Cierto día, Serra se encontraba absorto en su faena revolucionaria cuan- do, de repente, Duarte le visitó y, tras comprobar que su amigo era el autor de los pasquines incendiarios, decidió unírsele en el proyecto. 24 De este modo, en el transcurso de tres años (1835, 1836 y 1837), el binomio Serra-Duarte desplegó una sistemática actividad de agitación, denuncianado los atropellos cometidos por los dominadores en perjuicio de la población dominicana. Pero

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