Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

266 Contornos iniciales del Estado dominicano Una de las primeras medidas diplomáticas tomadas por el Gobierno dominicano fue enviar una misión diplomática a Francia y Gran Bretaña, en 1848, en busca de reconocimiento. Solamente en Londres recibieron acogida favorable, lo que dio lugar a que se designara al primer cónsul británico en la República Dominicana, cargo que recayó en el destacado intelectual Sir. Robert Schomburgk. Francia estaba inmersa en una crisis política y precisamente en 1848 una revolución derribó la monarquía, que fue sustituida por una república. No REVWDQWH VH QHJRFLy XQ WUDWDGR FRQ )UDQFLD ÀUPDGR HQ RFWXEUH GH HVH DxR SHUR TXH QR IXH UDWLÀFDGR SRU HO SDUODPHQWR IUDQFpV 5HDOPHQWH HO *RELHUQR francés, dispuesto a convertir a la República Dominicana en protectorado suyo, a pesar de las insistencias de las autoridades dominicanas y los esfuerzos de los cónsules franceses en Santo Domingo, primero Saint-Denis, y a partir de octubre de 1847, su sustituto Victor Place. Francia quería la independencia dominicana, pero no más. Así se lo explicaba su canciller a su cónsul en Santo Domingo en diciembre de 1849: «La solicitud de protectorado que el Gobierno de la República Dominicana ha hecho a Francia a través de su intermediación HV XQD GH ODV SULPHUDV FXHVWLRQHV VREUH ODV FXDOHV SHGt XQD GHFLVLyQ GHÀQLWL - va del Gobierno de la República después de mi llegada al Ministerio. Graves consideraciones no nos han permitido acoger, en las circunstancias actuales, HVD VROLFLWXG /H HQFDUJR LQIRUPDU RÀFLDOPHQWH DO *RELHUQR GRPLQLFDQR GH OD resolución negativa que tuvimos que tomar. Usted buscará los términos más propios para suavizar lo penoso de este rechazo. Usted expresará nuevamente los sentimientos favorables que nos animan con el Gobierno dominicano». 30 En cuanto a España, no fue hasta 1853 en que se envió una misión a cargo de Ramón Mella en búsqueda del reconocimiento de la independencia domi- nicana, lo que se logró en 1855. Pero, entre 1844 y ese año, sus agentes vigilaban de cerca los acontecimientos en su antigua colonia en el Nuevo Mundo. Sin embargo, el tratado de 1855 tuvo la importancia de que en el mismo España renunciaba a cualquier derecho de soberanía que hubiera tenido en el pasado sobre la República Dominicana. Los Estados Unidos, en sus afanes imperialistas frente a México y las Antillas, se interesaron tempranamente en la nueva República. Pero fueron más cautos que las demás potencias y solo enviaron agentes comerciales, lo que no implicaba el reconocimiento formal de la independencia dominicana. 9DULDV PLVLRQHV GH LQYHVWLJDFLyQ VH VXFHGLHURQ \ FXDQGR DO ÀQ HQ VH dispusieron a negociar un tratado de reconocimiento, querían que incluyera el arrendamiento de parte de la península de Samaná para establecer allí una HVWDFLyQ QDYDO (VWH WUDWDGR QR OOHJy D ÀUPDUVH SRU OD RSRVLFLyQ GH ORV FyQVXOHV

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