Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
Historia general del pueblo dominicano 257 y compañías; la caballería en escuadrones y compañías. La Guardia Cívica no estaba sometida a la jerarquía militar sino que estaba bajo las órdenes de los jefes políticos de la provincia. Interesante resulta la disposición del artículo 22 de ese decreto que disponía: «Los coroneles y tenientes coroneles serán electos por los jefes políticos y aprobados por el Gobierno a quien se hará la propuesta con un informe circunstanciado de las cualidades del individuo». Ese mismo decreto dispuso la forma de los uniformes de todos los cuerpos militares, las banderas y estandartes y muchos otros detalles sobre la organización militar. /RV UDQJRV PLOLWDUHV HQ HVD pSRFD HUDQ HQWUH OD FODVH GH RÀFLDOHV VXEWHQLHQWHV tenientes, capitanes, tenientes coroneles, coroneles, generales de brigada y ge- nerales de división. Entre las clases estaban, en orden ascendente, el soldado, el primer y el segundo cabos, el sargento primero y sargento segundo. En la Marina de Guerra los rangos eran general, coronel, teniente coronel, capitán, teniente, alférez, sargentos, cabos, soldados y marineros. La música marcial era importante y cada regimiento tenía una banda, con sus pífanos, cornetas y tamboras. Cada regimiento tenía su propio estandarte. Las batallas de la segunda compaña en 1845, Cachimán, Estrelleta y Beller, SUREDURQ OD HÀFLHQFLD GH OD QXHYD RUJDQL]DFLyQ PLOLWDU \D TXH ORV KDLWLDQRV mejor preparados que en el 1844, presentaron un nuevo ejército y el presi- dente Pierrot a la cabeza del mismo proclamó que «yo no renunciaré jamás a la indivisibilidad del territorio haitiano». 21 Al triunfo dominicano en tierra le VLJXLy XQ p[LWR QDYDO GHELGR SULQFLSDOPHQWH D TXH XQD JUDQ ÁRWLOOD KDLWLDQD compuesta de 6 buques naufragó frente a Puerto Plata el 21 de diciembre de 1845 y los dominicanos pudieron aprovecharse de cañones, cartuchos, pól- vora, fusiles, sables y otras armas que fueron recuperados e incorporados al Ejército y la Marina. No conformes con esas derrotas, en 1849 los haitianos iniciaron una ter- cera campaña, ahora al mando del presidente Faustin Soulouque. El Ejército y la Marina dominicanos, de nuevo bajo el mando de Santana (y después de septiembre de 1849 del presidente Buenaventura Báez) vencieron a los hai- tianos en la batalla de El Número en abril de 1849 y pocos días después en la decisiva batalla de Las Carreras. Esos triunfos provocaron que el Congreso dominicano otorgara a Pedro Santana el titulo de Libertador de la Patria. Fue en esos momentos cuando las potencias extranjeras, a través de sus cónsules en Santo Domingo y Port-au-Prince, gestionaron, tras difíciles nego- ciaciones, una tregua que permitió que entre 1851 y 1855 la República gozara de una relativa paz. La cuarta y última campaña fue iniciada en diciembre de 1855. Los haitianos entraron al país divididos en tres cuerpos, cuyos jefes eran el
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3