Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
254 Contornos iniciales del Estado dominicano En los primeros días de marzo de 1844, tras los pronunciamientos de los pueblos uniéndose a la Separación, en cada lugar se organizaron grupos de hombres que irían a formar el ejército dominicano para enfrentar a los haitianos, que ya se sabía penetraban por el norte y por el sur, con la intención de unirse en un solo cuerpo frente a Santo Domingo para así acabar con la rebelión. La organización de esas defensas aparece narrada en los múltiples comu- nicados, proclamas, órdenes del día y demás documentos que recopila Emilio Rodríguez Demorizi en su obra *XHUUD GRPtQLFR KDLWLDQD 'RFXPHQWRV SDUD VX HVWXGLR Este valioso aporte sobre la defensa nacional durante las cuatro cam- pañas militares que los haitianos llevaron a cabo entre 1844 y 1856 permite conocer la forma en que se organizaron el primer Ejército y la primera Marina de Guerra de la República Dominicana. Sabido es que los magros ingresos que recolectó el primer Gobierno do- minicano se utilizaron en su gran mayoría para organizar la defensa nacional, establecer los regimientos y batallones, pagar la tropa, fabricar o comprar per- trechos y, en general, crear toda la logística necesaria. El primer presupuesto nacional erogó el 85% de los ingresos para el Ministerio de Guerra y Marina. En ese presupuesto un millón de pesos fuertes se destinó a ese Ministerio «para los gastos de ejército de tierra y mar, arsenales, hospitales militares, buques y gene- ralmente todo lo de este departamento, inclusive la dotación de sus bufetes». 13 Para el presupuesto del año 1848 se detallan los gastos del Departamento de Guerra y Marina: El ejército de tierra recibía 687,226 pesos y la Marina de Guerra 27,264 pesos nacionales, lo que no incluía 1 000 pesos fuertes para compra y mantenimiento de los buques de guerra. Ese presupuesto tan de- tallado es quizás la fuente más disponible para conocer la organización de nuestras primeras fuerzas armadas. Se observa que en el renglón Guerra y Marina se consumía el 74% del mismo. 14 Al crearse los ejércitos del norte y del sur para enfrentar en marzo de 1844 las invasiones haitianas tuvieron los primeros generales dominicanos que disponerse a resolver varios problemas. El primero era reclutar hombres para formar las tropas. Había todavía escepticismo y temor y no fueron po- cos los casos de deserción y titubeo entre los recién reclutados. Los generales tuvieron que usar mano fuerte por un lado y arengas patrióticas por el otro para que no se desbandara la tropa. El segundo problema era el de las armas, pues escaseaban y eran viejas en su mayoría. Fabricar cartuchos, lanzas, cla- vos, machetes y otras armas cortas fue misión primera en esos días iniciales de marzo de 1844. En la ya citada obra de Rodríguez Demorizi consta que el general Franco Bidó les informa a los comisionados de la Junta Central Gubernativa en Santiago que «el enviado de nuestro Gobierno ha tenido a
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