Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 251 quedaba aislada de la otra. La vía marítima era la más frecuente pues para ir de Santo Domingo a Santiago la forma más rápida era embarcarse en una goleta y navegar hasta Puerto Plata, desde donde, en montura, se cruzaba la cordillera Septentrional para llegar a la capital del Cibao. La división fáctica del territorio dominicano en tres regiones se mantuvo por muchos años, mientras persistía la falta de comunicación terrestre en el SDtV /D FRQVWUXFFLyQ GH GRV IHUURFDUULOHV D ÀQDOHV GHO VLJOR XIX no alteró ese aislamiento. C ENTRALIDAD DEL ESTAMENTO MILITAR La preocupación principal de los dominicanos en los primeros años tras el grito de independencia fue mantenerla libre frente al intento haitiano de recuperar la porción de la isla que habían perdido. La certeza de que la pérdida de la libertad implicaba el mayor de los desastres provenía de los propios haitianos, que en sus múltiples proclamas amenazaban con el ani- quilamiento si los dominicanos no se avenían a unirse en un solo gobierno para toda la isla. El 12 de marzo de 1844 el presidente Hérard proclamó la recuperación de la Parte Este, señalando que se presentaría a las puertas de Santo Domingo con 30 mil hombres y como mensajero de paz, pero que si la ciudad rebelde desconocía la voz de la cordura, no vacilaría en emplear la fuerza para sofocar la revuelta y «hacer que la bandera que la independencia ilustre vuelva a ondear sobre la catedral de la más antigua ciudad del Nuevo Mundo». 10 Parecidas proclamas aparecen en todas las campañas militares haitianas. Por lo tanto, el pueblo dominicano tenía que estar unido total- mente y en armas, pues una sola derrota a manos de los haitianos implicaba devastación, destrucción y muerte. Entre 1844 y 1856 casi todos los esfuerzos se dirigían a la meta de pre- servar la independencia derrotando las invasiones haitianas. Uno de los pri- meros decretos de la Junta Central Gubernativa fue declarar guerra a muerte contra Haití. Por otra disposición se puso bajo las armas a todos los hombres GH HQWUH \ DxRV GH HGDG 'H ORV PDJURV LQJUHVRV GHO ÀVFR OD LQPHQVD mayoría iba para armar al Ejército y a la Marina, y el primer presupuesto nacional asignó el 85% de los ingresos al Ministerio de Guerra y Marina. Al año siguiente los gastos militares subieron al 86% y así sucesivamente con los años de guerra con Haití.

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