Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III
240 Contornos iniciales del Estado dominicano el número de electores que cada común debía enviar al Colegio Electoral de la provincia. Solo los varones y mayores de 21 años eran ciudadanos. A su vez dichos Colegios Electorales estaban compuestos por los que ha- bían sido escogidos en las asambleas primarias y sus funciones eran elegir a los miembros de los cuerpos legislativos, al presidente de la República y a los miembros de las Diputaciones Provinciales. La Constitución estableció como excepción, que el primer presidente de la República lo escogía el Congreso Constituyente por dos períodos constitucionales, con lo que Pedro Santana se aseguró la presidencia hasta 1852. Las Diputaciones Provinciales fueron una novedad. Cada provincia tenía la suya y estaban compuestas por cuatro diputados electos y un jefe superior político nombrado por el presidente de la República. No eran cuerpos per- manentes sino que se reunían cada seis meses y por períodos no menores de 15 días. Sus pocas funciones incluían proponer al Tribunado la selección de los jueces de su demarcación, la apertura y mantenimiento de caminos en la provincia, formar la estadística de los habitantes en la misma con capacidad de votar. Estos organismos no resultaron funcionales y duraron poco, pues IXHURQ HOLPLQDGRV HQ OD PRGLÀFDFLyQ FRQVWLWXFLRQDO GH El sistema municipal, al que Duarte le daba tanta importancia en su pro- yecto constitucional, copiaba más el español que el francés y norteamericano. En ese proyecto se seguía con el concepto de que la justicia en su nivel más bajo se dictaba a nivel municipal, a través de los «alcaldes» que formaban par- te del Ayuntamiento y eran de elección popular directa. Pero al establecerse la República el proyecto de Duarte no fue tomado en consideración, aunque los principales conceptos y órganos del municipio español se incorporaron al sistema dominicano. Vemos, sin embargo, que en la Constitución de 1844, los ayuntamientos recibieron escasa importancia de hecho, pues sus ingresos eran muy pobres para cubrir las obligaciones que la ley ponía a su cargo, como lo eran supervisar las escuelas, los mercados, la sanidad, la exactitud de los pesos y medidas en los mercados y designar los alcaldes en los barrios. Fueron órganos pobres dentro de un Estado también pobre. Uno de los artículos más interesantes de este primer texto constitucional dominicano fue el 211, que disponía que en su primera sesión legislativa el Congreso debía aprobar las leyes básicas para organizar la República: ellas eran la Ley Electoral, la de Hacienda, la de la responsabilidad de los minis- tros, la de organización judicial, la de administración de provincias y munici- pios, la de libertad de imprenta, la de instrucción pública, la organización de la Guardia Cívica, el Código Penal Militar y la que disponía la extinción de tributos, capellanías, vinculaciones y censos existentes a favor de la Iglesia y
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3