Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 223 durante 1822-1844, período conocido en la historiografía dominicana como la Dominación Haitiana. Irónicamente, las medidas tomadas por el régimen hai- tiano en Santo Domingo contribuyeron a fortalecer las actividades económicas GHO FDPSHVLQDGR DVt FRPR D DÀDQ]DU VXV YtQFXORV FRQ OD WLHUUD WDQWR JUDFLDV al reparto de tierras como al hecho de que entonces ocurrió una especie de bloqueo del sistema de plantación. En Santo Domingo, como derivación de la Revolución y del dominio haitiano, fue imposible el surgimiento de un siste- ma de plantación esclavista similar al que en esos mismos años emergió en las islas vecinas de Cuba y Puerto Rico. Y ello fue crucial para que durante el resto de la centuria —y aún de buena parte del siglo XIX — la República Dominicana siguiera siendo un país fundamentalmente campesino. Fuera de los objetivos de este capítulo queda la discusión acerca de las implicaciones políticas que tuvo todo esto sobre Santo Domingo y sobre su eventual conformación como una nación independiente. Pero no está de más señalar otra comparación con Cuba y Puerto Rico, islas que tendieron a convertirse en «islas azucareras» en el siglo XIX y en las cuales, en consecuencia, se fortaleció el colonialismo español. En Santo Domingo, por el contrario, el dominio colonial se debilitó y la estructura social se alejó del modelo de la plantación y la esclavitud, lo que sin duda abonó a que se convirtiera en el segundo país independiente del Caribe; Haití, por supuesto, fue el primero. Esa condición soberana, adquirida en 1844 en contra del dominio haitiano, fue reivindicada en la década de 1860, cuando precisamente las masas campesinas se lanzaron a luchar en contra del restablecimiento del Imperio español. 97 Pese al abrumador predominio del campesinado en la sociedad domini- cana, hacia 1870 el mundo rural distaba mucho de ser homogéneo. Existían, para empezar, diferencias en el acceso a la tierra ya que, aunque no poseían el papel sobredeterminante que tenían en otras sociedades caribeñas, en Santo Domingo había algunos latifundios, dedicados la mayoría a la ganadería y, unos pocos, a ciertos cultivos comerciales, como la caña, pero también al café y al cacao. 98 Entre los mismos sectores campesinos existían diferencias basa- das en la cantidad de tierra que se poseía, así como en las formas de acceso a la misma. Entre los campesinos había propietarios, arrendatarios, aparceros o meros precaristas, ocupantes sin título ni derecho legal alguno. También YDULDEDQ ORV KDELWDQWHV GHO FDPSR HQ OR TXH VH UHÀHUH D ODV DFWLYLGDGHV HFRQy - micas a las que se dedicaban, como indican las diferencias entre conuqueros, monteros y maroteros; pero incluso entre los campesinos dedicados de ma- nera sistemática y regular a la agricultura existían diferencias fundadas en los cultivos que sembraban. Así, aunque pudiesen existir similitudes entre ellos, también había contrastes entre los cosecheros de tabaco, los de café o

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