Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 219 protocampesinos, como los monteros, iban abandonando la cacería de reses y cerdos salvajes, se asentaban permanentemente en un predio y se dedicaban a la agricultura en pequeña escala. Procesos como este se volvieron más frecuen- tes conforme surgieron alternativas que permitían a los habitantes del campo ocupar y explotar tierras que hasta entonces habían resultado improductivas debido a factores como la falta de caminos o de mercados, o la carencia de cul- tivos apropiados a las condiciones ecológicas locales. Así, la lenta expansión de cultivos como el café y el cacao alentó la colonización de tierras nuevas, sobre todo en las zonas húmedas y las de altura, fenómeno perceptible en el Cibao oriental, así como en sus regiones montañosas, y en el Sur, alrededor de Baní, donde eventualmente el café llegó a ocupar un lugar prominente. Pese a estos desarrollos, lo cierto es que hacia 1870 muchos de los rasgos predominantes del mundo agrario dominicano se remontaban a los siglos colo- QLDOHV 'H HVWRV UHVXOWDED HVSHFLDOPHQWH VLJQLÀFDWLYR HO VLVWHPD GH ORV WHUUHQRV comuneros, que llamó la atenciónde los extranjeros que visitaban el país, con fre- cuencia por considerarlo un régimen arcaico que restringía las posibilidades de desarrollar una agricultura moderna y próspera en la República Dominicana. 92 A pesar de que en algunas cuantas regiones el crecimiento poblacional y la expansión de la agricultura habían producido su disminución, lo cierto es que hacia mediados de la centuria decimonónica los terrenos comuneros todavía estaban ampliamente extendidos. Según Bonó, aparte de los terrenos deslinda- dos de la región cibaeña, el resto de las tierras del país estaban compuestas en su mayoría por terrenos comuneros. 93 Entre otras cosas, eran muy apropiados a la crianza libre que se practicaba en el país de forma generalizada. Pero, ade- más, no impedían del todo el surgimiento de pequeños predios cultivados y permitían que sus ocupantes efectuaran una serie de actividades complemen- tarias a la ganadería y la agricultura, como la recolección de diversos productos silvestres e incluso la explotación de madera. Pero, ¿qué eran los terrenos comuneros y cuáles eran sus orígenes? Como se ha indicado, el terreno comunero surgió en la época colonial; en algunos casos, hay indicios de que sus orígenes se remontan al siglo XVII . 94 Asimismo, hay claros indicios de que se remontaban a concesiones de tierra hechas a un propietario en particular y que, con el correr del tiempo, dichos fundos fueron convirtiéndose en propiedades colectivas como resultado de las sucesivas herencias, ventas, permutas, cesiones y demás transacciones que realizaban los copropietarios del terreno. Así que el terreno comunero era en esencia una propiedad agraria de tamaño considerable —si bien su extensión podía variar— y cuyos límites eran imprecisos, que era poseída no por un propietario en particular sino por un grupo de condueños, «sin

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