Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

Historia general del pueblo dominicano 215 la «composición», procedimiento que posibilitaba que, mediante el pago de una determinada cantidad de dinero, un ocupante ilegal de tierras obtuviera los títulos correspondientes. 82 En dicha coyuntura —que corre desde los 1750 hasta los 1770—, los latifundistas de Santo Domingo intentaron entorpecer los proyectos de la Corona, fundados estos últimos en consideraciones ma- \RUPHQWH ÀVFDOHV H LPSXOVDURQ HQ VX OXJDU XQ SUR\HFWR GH ©UHIRUPD UXUDOª mediante el cual se pretendía «reducir a los campesinos a una situación de cuasi esclavitud». 83 Empero, no pocos campesinos recurrieron a los meca- QLVPRV OHJDOHV SURSLFLDGRV SRU HO PLVPR GHVLJQLR HVWDWDO SDUD DÀDQ]DU VX posesión y explotación de las tierras que ocupaban. Así que muchos de ellos obtuvieron «amparos reales», los que «impedían que fuesen desalojados de sus predios […] en tanto se solucionaban sus peticiones de composiciones de tierra». 84 Esas actuaciones de los campesinos dominicanos en el siglo XVIII evidencian que ellos fueron agentes activos en la defensa de sus formas de vida ante aquellas fuerzas que las amenazaban. Todavía carecemos de investigaciones puntuales que demuestren cómo actuaron los campesinos y los pequeños propietarios de Santo Domingo ante las medidas impulsadas por el régimen haitiano entre 1822-1844. 85 Pese a ello, resulta evidente, en primer lugar, que dichas medidas abona- ron las tendencias de «larga duración» que posibilitaron el surgimiento del campesinado dominicano. Por tal razón, en segundo lugar, es factible asumir que ellas contribuyeron a ganarle al régimen haitiano una signi- ÀFDWLYD EDVH GH DSR\R HQWUH ORV OLEHUWRV \ ORV FDPSHVLQRV 1R IXH HVWH HO caso de otros sectores sociales, que se sintieron agraviados por las políticas agrarias de los gobernantes haitianos. La misma abolición de la esclavitud DIHFWy QHJDWLYDPHQWH DO SHTXHxR SHUR LQÁX\HQWH VHFWRU GH SURSLHWDULRV GH esclavos, muchos de los cuales optaron por emigrar. 86 /D FRQÀVFDFLyQ GH sus tierras abonó la inquina de los emigrados, si bien reforzó las medidas campesinistas del Gobierno haitiano. La Iglesia Católica también se sintió ultrajada por sus políticas agrarias ya que era propietaria de tierras y re- cibía censos y capellanías. Pero fueron los hateros el sector social que más resintió las medidas agrarias que se implementaron en esos años. Por un lado, temían que sus propiedades fueran fragmentadas y distribuidas en- tre los campesinos o entre los soldados del ejército haitiano. Además, el fomento de la agricultura constituía una amenaza a la ganadería extensiva practicada en Santo Domingo, por lo que atentaba contra la base económica de los hateros. De hecho, la oposición de los hateros a las políticas agrarias del régimen haitiano movió al presidente Boyer a suspender aquellas me- didas que más perjudicaban a ese sector social. 87 $ PRGLÀFDU ODV SROtWLFDV

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