Historia General del Pueblo Dominicano Tomo III

206 /D HFRQRPtD \ OD YLGD FDPSHVLQD ÀQHV GHO VLJOR XVIII -c1870) campesinado se encuentran también en el período colonial: ya desde media- dos del siglo XVII se decía que la común de Santiago tenía «mucho tabaco», que se mercadeaba en Santo Domingo, la capital de la colonia. 66 Dicha producción aumentó de manera sustancial en el siglo XVIII , cuando al calor de la demanda generada en Saint-Domingue se expandió el cultivo del tabaco en la región del Cibao, especialmente en los campos de Santiago y La Vega. Hacia 1770, se informó que en Santiago se recolectaban anualmente unas 10,000 arrobas (equivalentes a 250,000 libras) de tabaco, producto del trabajo de 247 cose- cheros que contaban con 202 esclavos, si bien se trataba en esencia de una «producción familiar». Entre las áreas productoras de tabaco de entonces se encontraban varios lugares que continuarían destacándose en ese ramo hasta el mismo siglo XX , como: Gurabo, Licey, Pontezuela, Quinigua y Jacagua. 67 Como se ha señalado, el principal impulso para la expansión del cultivo del tabaco provino de Saint-Domingue, adonde los agricultores cibaeños en- viaban año tras año buena parte de sus cosechas, especialmente en forma de andullos. 68 Los registros de aduanas de Dajabón dan cuenta de ese comercio, que involucraba una buena cantidad de cosecheros, sobre todo a partir de 1781, cuando hubo un aumento «considerable en el número de exportado- res»; entonces aparecen listados «sobre 175 cultivadores de tabaco» vendien- do «sus pequeñas producciones a Saint-Domingue». De dichos cosecheros, una mayoría expendía pequeñas cantidades de tabaco —que iban desde media «carga»—, pero unos pocos vendían cantidades muy superiores; entre estos se encontraron Bernardo Fernández (24.5 cargas) y Juan Hernández (27 cargas), que fueron los principales vendedores en ese año. En los años VXEVLJXLHQWHV ODV FLIUDV DGXDQDOHV VLJXLHURQ UHÁHMDQGR XQD EXHQD FDQWLGDG de vendedores de tabaco en Saint-Domingue: 135 en el año 1782, 285 en 1783 —«con las cantidades de cargas de andullos incluso más repartidas» que en años anteriores— y 157 en 1784. En los años 1788, 1789 y 1790 el número de vendedores fue, respectivamente, de 196, 160 y 173; en 1791 esa cifra cayó a solo 70, seguramente como efecto del estallido de la rebelión de esclavos en Saint-Domingue. Aunque las cifras reportadas indican que la comercializa- ción de tabaco a Saint-Domingue se encontraba distribuida entre una gran cantidad de pequeños productores y que estos, además, realizaban sus ventas de manera directa, la existencia de personas que exportaban cantidades mu- cho mayores tiende a indicar la existencia de agricultores que no eran peque- ños cosecheros sino granjeros de cierta envergadura. Asimismo, ello puede ser indicativo de un embrionario sector de negociantes dedicados a adquirir tabaco de los pequeños productores para luego transportarlo y mercadearlo en Saint-Domingue.

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